02 – El cronómetro marino

Si consideramos al GPS el primer artilugio que hay que llevar en el barco, el segundo es un buen reloj. Antes los llamaban Cronómetros Marinos y son imprescindibles para calcular la posición, en especial la Longitud porque nos dan la hora exacta solar en el meridiano de Greenwich GMT (Greenwich Mean Time) y así la diferencia que hay con la local del observador. Mas modernamente se usa la UTC (Tiempo Universal Coordinado) también con Greenwich, pero con relojes atómicos que tienen una exactitud abrumadora (algo así como un segundo en un millón de años). En la práctica estos dos métodos para el establecimiento de la hora son casi sinónimos.

Volviendo al aparato, también ha evolucionado. Empezó en el siglo XVIII cuando se buscaba un reloj capaz de ir en un barco con suficiente precisión como para ir bien lejos con un error mínimo en el GMT. El artífice fue el relojero inglés llamado John Harrison y gracias a él se pudo determinar la Longitud con bastante exactitud.

Su primer reloj el H1 era enorme, pesaba 34Kg, con engranajes de madera y péndulo, lo que lo hacía inviable para su uso en un barco, con su humedad y movimiento. Pero el que dejó antes de morir el H5 era metálico, con rubíes y diamantes para la fricción de los ejes, trece centímetros de diámetro, 1,3 Kg de peso y con una precisión de un segundo al día.

Posteriormente los relojes marinos eran buenas máquinas montadas sobre un cardan y con los que había que cumplir un rito. Cada mañana, a la misma hora, el oficial de puente más joven, le daba cuerda (la única cuerda de un barco) con número concreto de vueltas con la llave. También anotaba la diferencia que tenía sobre GMT porque no se les permitía ponerlos físicamente en hora. Los mercantes tenían dos de estos y era el “chispas” o radiotelegrafista el que sintonizaba una emisora de onda corta para obtener la hora exacta. En realidad no importa que hora da, sino la del meridiano cero tras haberle aplicado la corrección acumulada.

Hoy en día los relojes con maquinaria de cuarzo artificial son más precisos y baratos que los mecánicos, y el tiempo UTC ha superado al GMT. Lo utiliza Internet, los Satélites Artificiales y  para lo que aqui nos interesa la posición mediante GPS.

Los cronómetros marinos suelen marcar la hora en Greenwich (GMT) y van acompañados de una libreta en la que se anotan las variaciones que sufre dicha hora con la que nos marca la radio u otros dispositivos. Así se facilitan los cálculos cuando la necesitemos. Si cada día anotamos la variación será fácil interpolarla cuando no se haya podido observar la real.

¿Por qué un buen reloj? Simplemente porque queremos saber a mediodía la hora en Greenwich, y exactamente cuanto nos separamos de ella. Luego usaremos esto.

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Típico cronómetro antiguo de cuerda y mi cronómetro marino de cuarzo