10 – Estabilidad longitudinal

La estabilidad longitudinal es fundamental en las grandes navegaciones oceánicas, debido a que el vuelco lateral por escora, es raro porque al estar el barco a 90º la vela no recibe más presión por el viento y la quilla actúa con toda su fuerza para adrizar. Pero el vuelco longitudinal termina en uno transversal. Esta circunstancia se da cuando las olas son enormes, se navega perpendicular a ellas y encontramos la llamada OLA MÁS PELIGROSA. Son olas que tienen una longitud de onda que es el doble o más de la eslora de flotación. En este caso el velero adquiere una fuerte inclinación de morro, clava la proa en el seno de la ola y vuelca hacia adelante por efecto del viento y la rompiente que empuja la

popa. En este caso ya solo podemos confiar que la estabilidad transversal sea suficiente para adrizar. Por supuesto, todos los pesos tienen que estar bien trincados, que no entre agua y sueltas las escotas.

Esta situación se tiene que evitar navegando contra la mar, de forma algo sesgada para aumentar la longitud que hay entre dos crestas de ola. Respecto al diseño del barco hay que tener una buena reserva de flotabilidad (en el lanzamiento de proa), y no esas proas rectas y afiladas que se hacen para alargar la eslora de flotación.

EstabilidadLongitudinal copyLCF Hoja1

En este caso solo se utilizan 7 superficies paralelas a la de flotación. El resultado debe coincidir con la vertical del Centro de Gravedad, porque de lo contrario se están modificando los asientos y el resultado es un barco apopado o aproado. Una hoja similar se hace para la quilla, porque ella también empuja para arriba, según dijo Arquímedes.

Deja un comentario