00 – Propósito de esta sección

Soy marino de toda la vida. A los 4 años mi padre ya me enseñaba a navegar en las embarcaciones que nos construíamos. Las hacíamos con un solo pantoque con las cuadernas de madera y el forro de lona barnizada. Mi madre cosía las velas. Estos acorazados se autodestruían durante el siguiente invierno. Pero cada  verano encontrábamos argumentos para mejorar el diseño. Recuerdo que a los 7 años teníamos el objetivo de ganar la regata que hacía Arenys de Mar por sus fiestas patronales. Mi padre que comentó que en el foque, cerca del puño de escota y por sotavento se formaba un remolino que nos frenaba. Le hizo un pequeño agujero a la pobre vela para evitar esa catástrofe. Y ganamos la regata. Al año siguiente todos los foques de Arenys tenían ese agujero. Nunca he sabido de donde sacó mi padre tan peregrina y revolucionaria idea.

A los 18 años entré ilusionado en la Escuela Oficial de Náutica. Pero no dejé de navegar, porque vivía en un remolcador en el puerto de Barcelona a cambio de una litera y hacer de timonel. También daba clases teóricas de vela y navegación en una escuela y sacaba a los alumnos a navegar dos veces por semana en un barco que alquilaba los días de clase práctica. El verano del último año de carrera   hice las Milicias Navales Universitarias en San Fernando, Cádiz.

Salí a navegar con MS “La Rioja”, y la experiencia la relato en El Primer Viaje. Luego estuve en dos petroleros, el “Artola” y el “Campoamor” y regresé a la Escuela para sacar el título de piloto.

En el año 1974 reconstruí y navegué con un Sirocco, el “UFO” diseñado por Agnus Primrose y que posteriormente compré.

Como el diseño y construcción de veleros me apasionaba, me matriculé en el Yacht Design Institute de Brooklin, Maine y seguí las enseñanzas de la Naebm-Westlawn School of Yacht Design de Stanford en Conneticut, además de otras publicaciones. Al terminar me inscribí en el American Boat and Yacht Council Inc. como arquitecto naval, tras examinarme en un viaje que puede realizar a Maine.

Me interesaron mucho los veleros de acero, su diseño y construcción y al terminar los cursos acabé diseñando uno. Por otro lado analicé la importancia de los diseñadores de aquella época y llegue a la conclusión que el gran experto era el gabinete holandés de E.G. Van de Stadt & Partners, sus diseños se construían en serie en astilleros y a la unidad por amateurs. Les mostré mis planos y me propusieron representarles en España siguiendo sus métodos de construcción ayudando a los astilleros y a los constructores individuales.

Con mis conocimientos en diseño empecé con barcos de acero, como el Gandalf de 11 metros y terminé con el Bram, cabinado con orza abatible,  de 4,99 m de eslora, un pequeño velero fabricado en serie, insumergible y transportable  por carretera..

Recuerdo que esa fue una época en la que aprendí y disfruté mucho,  y aunque el diseño haya evolucionado, especialmente empujado por las leyes del rating, las construcciones no lo ha hecho tanto, salvo para la utilización, en ocasiones, de materiales más sofisticados o métodos de trabajo más económicos. Me hice medidor de IOR y participé en las mediciones del Campeonato del Mundo de 3/4 de tonelada de Denia, en las que quedó 2º un Dehler diseñado por Van de Stadt. Posteriormente me hice medidor de IRC.

Como Comodoro de la Real Asociación Nacional de Cruceros me interesó mucho el mundo de los cálculos y medidas para obtener el rating para regatas. Colaboré con técnicos del RORC en el perfeccionamiento de las fórmulas.

Años más tarde pude comprar el Wit Blits, un barco de crucero-regata diseñado por el prestigioso arquitecto naval neozelandés Bruce Farr. Con este barco, parecido al de Van de Stadt llamado Agari, pero con mejor rating IMS, gané muchos premios en regatas, y lo he usado para enseñar a navegar a muchos jóvenes y convertirse en patrones y tripulantes tanto en cruceros como en regata. Posteriormente varios de ellos se compraron un velero y navegan felizmente. Como logístico e informático tuve que trabajar un año en Suecia, en la Saab, y tuve la suerte de poder navegar en un barco de la Volvo Ocean Race en la  escota del spi. Hacíamos divertidas regatas en el fiordo de Goteborg.

El propósito de esta sección de mis blogs es divulgar mis experiencias en construcción de veleros individual, una de mis pasiones. Durante 10 años he ayudado a mucha gente a construir su barco así como también a profesionales a montar su astillero para la producción en serie. Formará parte de esta sección: un manual de trazado y los de construcción de cascos metálicos, así como de madera contrachapada recubierta con epoxi o reforzada con fibra de vidrio y poliéster entre otras varias soluciones.

 

3 respuestas a 00 – Propósito de esta sección

  1. kojak44 dijo:

    Buenos días:

    Creo que fuiste IMERENA o IMECAR por lo que pones,..supongo que te lo pasarías bien en la ENM,…pero esta no es mi pregunta,.. Según tu experiencia, si tuvieras que construir un velero algo más pequeño que el J.S. ELCANO donde lo harías en España. No quiero que me digas el sitio, sólo si ese proyecto lo podrías hacer en España. Como el caso del El Buque Escuela Cuauhtémoc (ARM Cuauhtémoc BE-01) y ya no tengo los astilleros CELAYA,
    Desplazamiento 1800 t
    Eslora 90,5 m
    Manga 12 m
    Puntal 7,4 m
    Calado 5,4 m

    Un saludo y muchas gracias.
    A. Moreno

  2. patagoni dijo:

    Estimado:
    Estoy estudiando la posibilidad de construir de manera amateur un VDS 34 en aluminio.
    Me gustaría conocer vs opinión respecto a ese material que lo hace mucho mas liviano que en la versión en acero. Ademas aprovechando vs conocimientos le consulto que tipo de aparejo vs prfiere para esa embarcación, es decir a tope o fraccionado.
    Desde ya muchas gracias
    Jorge de Argentina

    • rafael dijo:

      El acero es el material ideal ( y mas barateo)para un barco que realizará grandes travesías oceánicas y por países y lugares que tal vez no sepan soldar aluminio. Tiene el inconveniente del peso y del oxido porque hay que hacerle un muy buen tratamiento anticorrosión. Aunque el peso es un problema, sobre todo en aceleración, se suele sobredimensionar la superficie vélica, para alcanzar velocidad. Aguanta bien los golpes y el mar fuerte.
      El Aluminio es un gran material, pero más caro y difícil de manejar. Su principal ventaja es el menor peso que el acero, y que no tiene problemas de oxido (siempre está oxidado). Hay que tener cuidad con la corrosión galvánica. Porque es menos noble que el acero.
      Respecto al aparejo, también depende del programa de navegación. Personalmente siempre prefiero el sloop fraccionado, porque creo que las velas de proa en su parte superior actúan poco. Pero como casi todo tiene sus inconvenientes, sobre todo en el trimado de velas y palo. Además a mi me gustan las regatas, así que me interesa que los metros cuadrado de vela sean lo más efectivos. Para grandes viajes, que suelen tener el mínimo de ceñidos y un máximo de empopadas, el aparejo en tope rinde más, sobretodo si se puede usar un spinnaker, que sea más grande que el de fraccionado.
      Espero haberos ayudado.

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